“La curiosidad mató al gato” o “quién pregunta, ya responde”, todos los refranes suelen tener su contrario. En este caso me quedo con el segundo, tal vez porque considero el método inductivo de Sócrates una muy buena manera de aprender. No estamos hablando de una curiosidad malsana, aquella que está más cerca de la definición de chismorreo que de la de curiosidad, no. La propia vida, el afán de supervivencia han hecho que la curiosidad sea la herramienta que los humanos hemos utilizado, durante siglos y siglos, para aprender, para evolucionar, para inventar Aquella frase, que todos conocemos y que tal vez no la dijo Sócrates, sino Platón: “sólo se que no se nada”, recoge toda una manera de entender la vida y todo un sistema de aprendizaje basado en la “dialéctica” (objeto de trabajo, tal vez, en otro post...). Sólo reconociendo nuestra propia ignorancia podremos aprender, ya que ni el sabio más sabio de todos los sabios dispone del conocimiento absoluto, esta es la riqueza del mé...
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